El noctívago

Cine, fotografía y literatura. No somos expertos pero lo disfrutamos

¿LA EDUCACIÓN COMO UN ACTO DE AMOR? ¿UTOPÍA ?

Entrada

“El amor es un acto de valentía, nunca de temor;
el amor es compromiso con los hombres… La educación
es un acto de amor, por tanto, un acto de valor.”

Paulo Freire.

Es casi media noche y decido prender la computadora para escribir un poco. Hace un buen tiempo no practicaba este hábito de solitarios, de insomnes, de humanos. Tras encender el equipo busco inmediatamente las carpetas de música, preferiblemente salsa, para acompañar este instante difícil de conjugar bien las palabras, de ubicar bien las comas, los puntos seguidos, tal vez un punto y coma, que sé yo… Mientras pienso en lo que deseo escribir. Mientras mi yo consciente se acalla un poco y busco en el espacio de mi habitación las frases iniciales que me permitirían generar un nudo para desentramar y desentrañar de mis entrañas, eso que hace un buen tiempo me genera desazón y malestar existencial, miro con nostalgia algunas fotografías mías y no mías, sobre mí y sobre lo que fui, lo que soñé ser y lo que me hace ser.

He sido un idealista y un soñador, creo que aún lo soy, en cuanto a discursos pedagógicos. He sido víctima de la indiferencia y he sido indiferente frente algunas realidades que se esconden en cada uno de los salones de clase. Cuando era estudiante de la facultad de educación creía que para ser docente bastaba con dominar un saber específico y tener el deseo de mejorar el aprendizaje sobre ese saber disciplinar. Ahora sé, a ciencia cierta, que la docencia escolar va mucho más allá que una serie de disciplinas y contenidos académicos bien estructurados (así las discusiones entre los sindicatos y el estado se limiten a lo salarial) y que la realidad de ser docente está plagada de múltiples variables, pero ¿cuál es la realidad de un profesor?

Una posible respuesta

Podría afirmar que son salones colmados de tristezas disfrazadas de indisciplina y bajas calificaciones. La soledad, tras el vacío que queda, cuando la campana de salida retumba por los corredores y detrás de la luz apagada se va el último niño, el último joven. El silencio en el corazón cuando es de noche y sigues en el salón de clases observando las sillas vacías. Las exigencias absurdas por un sistema de educación absurdo. Los formatos por llenar y diligenciar como requisito para camuflar la poca calidad del sistema.

Los contenidos innecesarios para la formación humana de humanos carentes de una verdadera humanidad. El miedo a iniciar una clase y a equivocarse en el discurso. El desasosiego de ser docente y no lograr, en lo más mínimo, cambiar la vida triste y solitaria de al menos un estudiante o dos. La sonrisa diaria de jóvenes ávidos de afecto y de cariño. La imposibilidad de un abrazo requerido. Los padres agradecidos por la formación de sus hijos y los padres sobreprotectores haciendo señalamientos porque sólo están interesados en la protección y no en la formación. La mercantilización del conocimiento por la empresa privada y la mediocrización de la palabra por la escuela pública. La falta de vocación de muchos maestros y el exceso de confianza en el resto.

Reuniones de padres infestadas de tíos, abuelos, primos, hermanos y cada uno de nosotros con la pregunta indeleble ¿dónde están los papás? La indiferencia de los jóvenes frente a la academia, no de todos pero sí de muchos. La indiferencia de la familia que cada día modifica su estructura y nos presenta padres que no son padres porque no saben cómo serlo, porque no saben cómo  asumir su rol. La indiferencia de administrativos y políticos que buscan lucrarse y piensan que la calidad se refleja en “Pisa” o en “Saber”.

¿La educación como un acto de amor?

Más allá de esta imagen personal he de manifestar que, aunque la labor docente es subvalorada por los intereses políticos del país, violentada por los diferentes entes armados “legales” o no legales y limitada por el padre ausente-cliente, la docencia es una profesión que padece del mutismo aberrante de quienes la ejercen como único escape al desempleo nacional. Es una profesión que, generación tras generación, ha perdido su norte humanista porque se ha hecho más importante formar en contenidos para poder competir internacionalmente, olvidando que los estudiantes de estas nuevas generaciones, más que formación académica, requieren una educación desde el afecto para no ceder ante en la trampa de la guerra y la intolerancia. Los maestros, muchos de ellos, han perdido el sueño y la vocación que los llevó a las aulas, mientras otros tantos lo hicieron detrás del  azar, buscando un salvavidas a su situación económica.

Con el paso de los días dentro de las aulas de clase, he comenzado a entender, creo yo, esa idea freireriana  de que “la educación es un acto de amor”, y lo es en el sentido amplio de su acepción. Una educación con amor es aquella en la que el estudiante es escuchado, es comprendido y es llevado hasta el límite de sus posibilidades en la búsqueda de sus propias verdades; es aquella en la que es reprendido (entendiendo por reprender todo aquello que acarrea actos formativos) por sus actos malintencionados y premiado por sus proezas. Educar con amor es brindar un abrazo cuando es necesario, así el sistema piense lo contrario. Es transmitir esa pasión por lo enseñado motivando el aprendizaje… pero sobre todo, educar con amor es permitir que el estudiante abra su corazón por medio de la palabra para que libere sus miedos y la tristeza de estar solo en este mundo de falsas comunicaciones, de padres ausentes y obsolescencias programadas.

Anuncios

11 Respuestas a “¿LA EDUCACIÓN COMO UN ACTO DE AMOR? ¿UTOPÍA ?

  1. Mariana 7 noviembre, 2016 en 1:23 am

    excelentes palabras!!! me siento identificada!!!! No me siento culpable de ningún resultado sólo sé que di todo mi amor en mi profesión docente y coincido con todo lo expresado!!!!

    • elnoctivago 8 noviembre, 2016 en 2:15 am

      Mariana, gracias por leer, los resultados, si en términos del estado se tratan, deben opacar lo que pensamos y sentimos, así como esa tenacidad con la que debemos actuar día a día… un abrazo y felicidad siempre…

  2. Enrique Tamayo L 8 agosto, 2014 en 12:52 pm

    Las relidades que suceden en un aula de clase se distancian mucho de la teoria de los pensadores de la educacion;y es mucho mas profundo y complejo el arte de enseñar quien escribio este articulo es un docente que vive el aula en la realidad y no en la utopia idealista de pedagogia a distancia.

    • elnoctivago 8 noviembre, 2016 en 2:13 am

      Enrique, gracias por leer… realmente son muchas las realidades que se viven y se tejen día a día en las aulas de clase, multivariables en el tiempo y disimiles a nuestros sueños… el reto es partir de las realidades de cada ser y reconstruir sueños y (Re)significar la realidad vivida.

  3. william froilan lopez ortiz 13 enero, 2014 en 2:08 am

    Recuerdo desde Velazco, ¿Cuantos regimenes han pasado? Todos hablando de la necesidad de hacer una revolucion en la educacion, pero todos sin excepcion sin atacar el problema principal.
    El maestro. Velasco hizo su revolucion metiendo bbala a los maestros, Morales Bermudez igual, Belaunde se olvido de existiamos, el APRA no se gano a los maestros mas bien los llamo burros olvidandose en un acto cobarde que fueron ellos los que llenaron el magisterio con gente improvisada y que ahora 15 o 20 maños despues estamos viendo los frutos con la clase de profesionales que tenemos, Fujimori se olvido de los maestros conceptuando su revolucion en la construccion de colegios y computadoras y por ultimo Ollanta que tambien quiere cambios de la educacion peleandose con los maestros y negandoles sus condiciones de vida como personas de altisima valia en el desarrollo y el futuro del pais.
    La Educacion es y seguira siendo lo que es mientras sigamos siendo gobernados por estupidos que crean que la solucion a la pobreza y la ignorancia es llenar las calles de policias y serenos y comprando armas y municiones para proteger sus pingues posiciones de privilegio en una sociedad que se pudre y cuyo unico futuro es el descalabro.

    • elnoctivago 8 noviembre, 2016 en 2:10 am

      William, gracias por leer… creo que lo que manifiestas tiene mucho de verdad, pero no debe convertirse en única realidad… desde el aula de clase, y con convicción lo digo, los maestros con el deseo de hacer podremos generar una ruptura en los sistemas, es lento y con seguridad no lo viviremos pero debemos sembrar… un abrazo y que tengas buen viento y buena mar.

  4. Ronald Cano 9 enero, 2014 en 7:57 pm

    Muy sensible el artículo! es duro ser docente! Admiración total! un abrazote!

  5. Andres Ramirez 9 enero, 2014 en 6:28 pm

    Nadie educa a nadie, ni nadie se educa solo, los hombres se educan en comunión con la mediación del mundo! Freire

  6. jfelipenaranjo 9 enero, 2014 en 1:34 am

    Por supuesto que se sufre un dolor muy grande al quedar en el puesto 62 en las pruebas PISA; pero, ¿es correcto que el docente sea blanco de miradas culposas tras tal resultado? Ni el docente, ni el estudiante son los unicos culpables. Culpable es la necesidad de salir rapido del colegio para poder empezar a trabajar. Culpable son las vacas sagradas colombianas (Universidades y entes de control) por no hacer su trabajo como corresponde y mayor culpa tenemos los que seguimos aguantando ladrillazos y callamos.

    • elnoctivago 9 enero, 2014 en 6:36 pm

      Felipe, el problema es de unidad, creo yo. Un sistema sin intereses por la formación integral (desde un punto de vista humanista) una grande cantidad de maestros que no sienten suya la profesión, otros simplemente pierden su norte… Las pruebas Pisa es lo de menos y como le dijo una de mis maestras a Fajardo… “gracias a dios perdimos esas evaluaciones”… es importante pensar en la magnitud de esas palabras… gracias por pasar y leer… un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: