El noctívago

Cine, fotografía y literatura. No somos expertos pero lo disfrutamos

Muerte, no seas mujer.

“Quédate donde estás, en el puro equilibrio de la noche y el día, en la nada de tu sueño feliz que es la otra cara del cielo, ese cielo invisible a todos, menos a mí”

Gonzalo Arango

¿Qué son estas manos que te buscan y no te encuentran mujer? Mujer muerte. Mujer sueño. Mi esqueleto aún te espera bajo la misma carne; alimento para gusanos. ¿Qué son estas manos que te dibujan sobre otros cuerpos, en otras pieles y en otros tiempos? Mujer espejo, mujer silencio. Mis sueños ya se han enredado en los tuyos ¿Cuáles son tus sueños? Esta noche no dejo de mirar tu larga figura que, acompañada por los volúmenes viejos de la biblioteca empolvada donde guardo los libros que posiblemente nunca terminaré de leer, te dibujas con la exigua luz que entra por la ventana, mi ventana.

¿Qué son estas ganas de vida y esta necesidad de vos? Esta vida de aeroplano, sin aeropuerto, atravesando los cielos que se confunden en tu cabello oscuro de lunas extraviadas y estrellas eclipsadas y de nubes en los ojos: en los míos porque los tuyos son claros y no se pueden mirar o no los he podido encontrar. ¿Qué son estas ganas de vida que sueñan contigo; que eres muerte pero no resurrección y que eres muerte e infinito? Mujer, siempre has renacido en cada vientre de mujer, en cada tiempo, en cada amor y en cada carne.

Mi vida ha sido el navegar por los océanos del delirio; náufrago de cada silencio y de cada orgasmo, ebrio por el oleaje de tu sexo que se confunde con mi sexo. Mi vida ha sido el eco constante de la nostalgia acompañada por las volutas del cigarrillo que he besado hasta la saciedad, mientras soy un observador del impresionismo que se cuela por mi ventana. Mi vida ha sido esperar, desde el primer el respiro, a que me beses un día.

¿Qué es esta vida tuya que no conozco, esfinge de la calavera? Que llegas en las noches y sólo esperas o sólo anuncias la letárgica llegada de tu amor, amor en silencio, amor fugaz, amor para siempre en la eternidad de los vivos o en la eternidad de los tuyos. Mujer secreto que nos encierras en secreto bajo la oscuridad de Lilith, tu hermana amiga.

¿Qué son estas manos que no me reconocen? ¿Qué son estas manos?… He escuchado la historia de muchos de tus amantes, hombres ahogados en la profundidad de los ríos, hombres y mujeres que te han buscado, así como lo hago yo con estas palabras confusas y reiterativas, con esta dedicatoria de amor… He escuchado el lamento de quienes te esperan.

¿Qué son estas manos, mujer? ¿Qué son estas manos…?  No seas mujer esta noche, ven en silencio pero en otro tiempo, yo te espero desde el principio de mis días y desde el comienzo he temido a tu abrazo sincero

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Una respuesta a “Muerte, no seas mujer.

  1. Viviana 17 mayo, 2011 en 2:12 am

    hermoso nene!!!! nada parecido con la realidad de mi vida es pura concidencia…. solo q la mujer se transforma en hombre para seguir esperandolo hasta el ocaso….

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